Las obras son el principal amigo pero el primer enemigo del hogar. Conoce los secretos para evitar el mal de ojo de la reforma.
Las reformas son amigas del hogar porque, sin ellas, una casa no podría sobrevivir a la embestida del tiempo. Por muy moderna y funcional que sea, en una casa siempre hay algo que renovar o arreglar.
Sin embargo, las obras también son el enemigo más poderoso de una vivienda –al menos durante cierto tiempo- porque impiden aquello por lo que la vivienda fue construida: para vivir con la mayor comodidad posible.
Lo más cómodo a la hora de afrontar un arreglo o renovación en una vivienda es dejar estas obras en manos de profesionales. Con ello ahorraremos tiempo y con ello ahorraremos dinero. El tiempo es dinero. Eso sí, hay que buscar a los mejores profesionales en cada rama de los arreglos: fontaneros, pintores, carpinteros, electricistas, albañiles, etc. con las mejores referencias.
O quizás, en el caso de que nuestra obra tenga varias vertientes de trabajo, convenga hacerse con los servicios de un contratista. Esta persona será la encargada de elegir a los profesionales.
En todo caso, conviene pedir varios presupuestos. La revista Consumer recomienda pedir tres presupuestos para hacer una obra en una vivienda. No servirá para comparar precios y profesionalidad de cada una de las empresas.
También aconseja que se pida, en cada presupuesto, el precio de los materiales y de la mano de la obra. Es obvio que cuanta más precisión, más útil será el presupuesto de la obra.
Otra recomendación es dejar las obras en su hogar para los meses de verano. En estas fechas podrá ausentarse y dejar a los profesionales mayor libertad para trabajar en la reforma o arreglo. Sin embargo, conviene no irse muy lejos para supervisar la obra y el cumplimiento de los plazos. Por otra parte, si se trata de una obra con pintura, en los meses de verano el secado es más rápido.
Siempre hay que tener en cuenta que para hacer buena parte de las obras se requiere una licencia municipal y el permiso de la comunidad. Consulte siempre a la hora de meterse en una obra para reformar o arreglar su casa.