No tienen voz ni voto pero forman parte de las relaciones afectivas y económicas de un hogar. Los animales de compañía consumen un porcentaje variable del presupuesto de una casa pero también aportan o pueden aportan su granito de arena a la estabilidad doméstica.
¿Qué entendemos por animal de compañía? Si atendemos a la definición común se trata de un animal fácilmente domesticable y con capacidad de relacionarse con las personas en su vida cotidiana.
Está definición está clara para perros y gatos. Sin embargo, ¿qué clase de relación pueden establecer animales de compañía como una iguana o una simple tortuga con su dueño en una casa? En todo caso, en lo que se refiere a los animales de compañía, hay que ponerse siempre en la perspectiva del dueño. Sólo ellos pueden saber en qué medida les beneficia su animal de compañía en el contexto del hogar.
En un principio la utilidad de los animales de compañía era más clara. Se les utilizaba para las tareas diarias como la caza o la agricultura. Luego, poco a poco, fueron haciéndose un hueco en el contexto doméstico y hoy en día llegan a tener el rango de personas en algunos casas (sobre todo en las sociedades más desarrolladas).
Que no se nos escape que es en una casa de ciudad donde por lo general es donde se da mejor trato se da a los animales (según se desprende de una encuesta de www.consumer.com). Al menos en las ciudades los propietarios de animales de compañía son más escrupulosos con su alimentación y cuidado sanitario.
Es decir, se invierte más dinero en ellos. A parte de espacio en una casa, un perro ocupa un porcentaje del presupuesto, ya que hay que pagar básicamente su comida y los costes del veterinario..cuando no se añade peluquería e incluso terapias de psiquiatría animal. En EEUU existe un radio que está dirigida a animales de compañía. Y tiene mucho éxito.
¿Pero qué aportan los animales de compañía? Atrás quedaron los días en que los gatos servían para deshacerse de los ratones (al menos en la ciudad). Si queda todavía algún perro que sirve como defensa personal en una casa. No obstante, la mayoría de los animales de compañía sirven como elemento afectivo en el contexto doméstico.
Además, los animales de compañía tienen un efecto muy positivo en los inquilinos más jóvenes de una casa: a los niños les sirve para aprender a manejarse con rutinas y responsabilidades. Pero no debemos olvidar la función principal de estos animales, inherente a su denominación: sirven como compañía para evitar la sensación de soledad.
Un animal de compañía nos trae muchas satisfacciones aunque también hay que tener en cuenta la problemática que pueden generar. Antes de comprar una mascota, es importante tener en cuenta los siguientes consejos:
Tu vivienda:
Debemos evaluar las dimensiones y las posibilidades que tiene nuestra vivienda a la hora de adoptar o comprar un animal, ya que ésta también va a ser la suya. No podemos pensar en tener un animal de compañía grande si nuestra vivienda es pequeña, o sino tenemos jardín u otras facilidades para que el animal esté cómodo.
Posibilidades económicas:
Tenemos que ser conscientes del dinero con el que contamos, tanto para comprar una determinada raza de perro, como para mantenerlo. Los animales de compañía tienen uno costes que tenemos que tener muy en cuenta como son:
a) La alimentación: la nutrición es fundamental para conseguir tener un animal sano y fuerte. De esto también depende la longevidad del mismo. Por ejemplo un perro tiene una vida media aproximada de 10 a 16 años, aunque depende de las razas, ya que los pequeños gozan de mayor longevidad que las razas grandes. Podemos determinar si nuestro animal está sano por la brillantez de su piel y pelo.
b) Cuidados médicos: Los cuidados médicos de nuestro animal incluye un mínimo de dos visitas al veterinario por año. Las vacunas son necesarias para prevenir enfermedades tan típicas como la parvovirosis, el moquillo, leptospirosis y la rabia.
La parvovirosis es un virus que ataca el intestino provocando muchos problemas en el aparato digestivo de los animales. Es un virus muy potente ya que puede permanecer activo por más de seis meses. Algunos de los síntomas que puede experimentar nuestro animal son fiebre, vómitos, y diarreas con sangre.
La leptospirosis es otra enfermedad que ataca a los animales y se transmite principalmente a través de la orina de animales que están infectados. Los síntomas incluye fiebre, vómitos, debilidad, dolor abdominal.
La rabia de los animales es una enfermedad que ataca el sistema nervioso y debe tomarse muy seriamente ya que el perro es el principal transmisor. Los síntomas se manifiestan por un cambio de comportamiento en nuestro animal, agresividad, parálisis, y convulsiones, entre otros.
El moquillo: es una enfermedad muy contagiosa que se transmite por medio del contacto con las mucosidades y secreciones de ojos y hocico de los perros, y por contacto con orina y heces. Los síntomas del moquillo se manifiesta en forma de resfriado, fiebre, secreciones de pus por los ojos, vómitos, pérdida de peso y diarrea.
c) Higiene: La higiene de nuestro animal también es parte de su salud. Debemos utilizar champús de perros, ya que el PH de su piel es diferente a la nuestra. La limpieza bucal también es muy importante para evitar la gingivitis y el mal aliento. El cepillado de nuestro animal e incluso las peluquerías caninas forman parte de los cuidados que les tenemos que ofrecer.
Tiempo libre:
¿De cuánto tiempo disponemos realmente para tener una mascota en casa?. Nuestros animales necesitan que les dediquemos tiempo y éste tiene que ser de calidad, es decir, no sólo basta con estar en casa, sino que tenemos que jugar con ellos, darles cariño, y ejercitarlos, porque de esto depende que tengamos un perro saludable y feliz. La educación que le ofrezcamos también es muy importante porque ésta determina la buena convivencia que tenemos con ellos.